Manuel Guirao Gambín
 
 
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Proscrito.

C. 18 - V. 36-San Juan

Mi Reino No es de este mundo

 

 

Resumen con frases concretas de Haurietis Aqua

Carta encíclica Sobre la devoción al sagrado

Corazón de JESÚS

 

Beberéis agua con gozo en las fuentes del Salvador. Estas palabras con las que el profeta Isaías prefiguraba simbólicamente los múltiples y abundantes bienes que la era mesiánica había de traer por ello, recordando las palabras del apóstol Santiago: toda dádiva, buena y todo don perfecto de arriba desciende, del Padre de las luces, razón tenemos para considerar en este culto, ya tan universal y cada vez más fervoroso, el inapreciable don que el Verbo Encarnado, nuestro Salvador divino y único Mediador de la gracia y de la verdad entre el padre Celestial y el género humano, ha concedido a la Iglesia, su mística Esposa. Gracia a don tan inestimable, la iglesia puede manifestar más ampliamente su amor a su divino Fundador y cumplir más fielmente esta exhortación que según el evangelista San Juan, profirió el mismo Jesucristo: En el ultimo gran día de la fiesta, Jesús, habiéndose puesto en pie, dijo en alta voz:" El que tiene sed, venga a mi y beba el que cree en mi". Pues, como dice la Escritura, "de su seno manarán ríos de agua viva". Y esto lo dijo El del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en El. Por lo tanto, a El debemos recurrir, que es "camino, verdad y vida".

Conmovidos, pues , al ver cómo tan gran abundancia de aguas, es decir, de dones celestiales de amor sobrenatural del sagrado corazón de nuestro Redentor, se derrama sobre innumerables hijos de la Iglesia católica por obra e inspiración del espírítu Santo, no podemos menos, Venerables hermanos, de exhortaros con ánimo paternal a que, juntamente con Nos, tributéis alabanzas y rendida acción de gracias a Dios, que nos incita a devolver amor por amor.

Es indudable que los libros Sagrados nunca hacen una mención clara de un culto de especial veneración y amor, tributado al Corazón físico del verbo Encarnado como a símbolo de su encendidísima caridad. Conviene tener muy presente que su amor no fue únicamente espiritual, el amor que brota del evangelio, de las cartas de los Apóstoles y de las páginas del Apocalipsis, al describir el amor del Corazón mismo de Jesús, comprende no sólo la caridad divina, sino también los sentimientos de un afecto humano.

Por eso, en las palabras, en los actos, en la enseñanza, en los milagros y especialmente en las obras que más claramente expresan su amor hacia nosotros -como la institución de la divina Eucaristía, su dolorosa pasión y muerte la benigna donación de su santísima Madre, la fundación de la Iglesia para provecho nuestro y, finalmente , la misión del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y sobre nosotros-, en todas estas obras, decimos Nos, hemos de admirar otras tantas pruebas de su triple amor, y meditar los latidos de su Corazón, con los cuales quiso medir los instantes de su terrenal peregrinación hasta el momento supremo, en el que como atestiguan los Evangelistas, Jesús, luego de haber clamado de nuevo con gran voz dijo "Todo está consumado".

S.S.PIO XII

 

Estimados Sñr. he querido empezar con este resumen,(haurietis aquas) recomendándolo en su totalidad, ya que refleja de una manera sensible la figura a la cual está realizada esta web y la empresa que conlleva.

Manuel Guirao